El Grupo Uno, es decir Vila y Manzano, asociados con Orlando Vignatti y los hermanos Gluck compraron “La Capital” , Vignatti aportó dinero y también dos de sus medios: LT8 Radio Rosario y Diario “El Ciudadano”, Gluck su radio LT3 Cerealista, con algunas FM se formó un multimedio monopólico sostenido por los intereses y humores de sus dueños para el que trabaja el grueso del periodismo rosarino.
Yo también trabajé para ellos cuando LT8 pasó a ser comandada por Orlando Vignatti y luego fue sumada al Multimedios La Capital, fui Director Artístico de LT8 y luego desplazado por Raúl Rey – quien me dijo que había fracasado en mi gestión – me enviaron como castigo a administrar LT15 Radio del Litoral en Concordia. Fueron casi 7 años, pude zafar y cobrar una mísera indemnización por muchos años de trabajo y desgaste ante mis propios compañeros, a quienes pido disculpas por haber estado allí de corbata y saco representando a estos patrones.
Para esta gente los periodistas sirven si hablan y piensan como ellos, los quieren recibiendo órdenes a pie juntillas. Siempre fue así los medios locales: recuerdo a Jack Benoliel – cuando era uno de los dueños de LT8 – preguntarme si era bueno que Carlos Del Frade hablara mal de “la empresa” (es decir la radio) en los propios micrófonos, le respondí que eso le hacía bien a la radio y volvía más creíble su mensaje, pero Jackito no lo entendió y otra vez determinó despedir a Carlitos.
Cuando a Vignatti le planteé, con cierta temor, mis dudas con respecto a algunos personajes de su entorno me respondió que él manejaba sus negocios como el adobe: con tierra y con mierda, que era necesaria para que la construcción fuera buena, es decir para que los negocios fueran rentables.
LT8, que es el medio que más conozco del grupo, supo facturar un millón de pesos/dólares mensuales y liderar la audiencia de Rosario, era considerada la radio más importante del interior del país, con espacios periodísticos y equipos de producción que disponían del mejor equipamiento posible para hacer radio, quienes la conocimos y trabajamos en ella no la podemos reconocer ahora.
El Multimedio La Capital la convirtió en el medio menos escuchado, le anuló su visión, no tiene proyecto ni programación, es decir: LT8 dejó de existir. Muchos de sus trabajadores son profesionales de primer nivel, ninguneados por los directivos hasta el desprecio, favoreciendo solo a aquellos que pueden traer “algún negocio” al Grupo, o que sean afines a sus ideas.
En esta semana nos enteramos, principalmente a través de las redes sociales y algunos blogs, de los 25 despidos de LT8 y LT3 que obligó a los trabajadores del Multimedio a parar y exigir no solo la reincorporación de los compañeros sino un cambio de política con el manejo de estos medios que fueron literalmente vaciados por Vila, Manzano y Vignatti, y – como un juego de dominó – terminará derribando a La Capital, la joya del Multimedio, que tiene graves problemas financieros y – como siempre sucede – la variable de ajuste será el personal.
Los medios bien administrados y competitivos son un gran negocio, y no dudo que lo son también para el Grupo Uno y La Capital, sino no se entiende como sus dueños acrecientan sus fortunas y generan cada vez más unidades de negocios. Orlando Vignatti, recordemos, se compró el diario Ámbito Financiero y retomó “El Ciudadano” luego de haber roto la sociedad que lo unía al impresentable de Eduardo López, todo esto mientras La Capital, LT8 y LT3 estaban en crisis, pagándoles en cuotas al personal.
La Capital no sale hace días, LT8 y LT3 solo pasan música, lacapital.com no publica noticias locales, es decir, les importa muy poco que el 70 % de los medios rosarinos estén silenciados.
Canal 3 ha optado por la extraña solidaridad que suelen aparecer entre los medios rosarinos cuando ocurren estas cosas, un blog de rosario3.com se arriesga a hablar y publicó fotos estremecedoras de la una marcha con banderas de los periodistas de rosario en donde hubo más de 7000 asistentes.
Facebook arde de comentarios, mayoritariamente favorables a los trabajadores periodistas, la protesta resulta conveniente para el kirchnerismo que aprovecha para meter la nueva ley de medios en todo esto, en lo personal creo que Vila, Manzano y Vignatti hubieran hecho lo mismo con cualquier ley vigente, es una cuestión de moral y una ausencia absoluta de control por parte de las autoridades, ante las irregularidades con las que este grupo maneja sus medios desde siempre.
Yo creo que es hora de suspender las licencias que manejan estas personas, aunque suene “chavista”, la situación de LT8 y LT3 no admite otra cosa que la intervención del estado para ordenar lo que está desmadrado. Sería un alivio para muchos colegas que temen que después de esta protesta comience una caza de brujas o, lo más probable, ninguno pueda trabajar en otro medio local.
Un abrazo enorme a los colegas que están marcando un hito en la historia del periodismo rosarino resistiendo a quienes han venido a dejarnos sin medios de comunicación “rosarinos”.
La protesta desde el bar frente a Diario “La Capital”, el matutino rosarino
no sale a la calle por el paro de trabajadores, un hecho inédito
en la historia de este diario.
El cartel omite a la pata local de grupo: Orlando Vignatti, lo mismo
que los volantes: no lo entiendo. O sí lo entiendo.
La “bandera más larga del mundo” sostenida por miles
de personas en la marcha del 3 de abril. Nunca tanta gente apoyó
a los periodistas rosarinos.
Las fotos son de “Todo lo que veo”
De “El Periodista en su Laberinto”
Read more...